
Madre purísima y Patrona del Oriente, te pedimos que extiendas tu manto sagrado sobre cada rincón de nuestra tierra.
Derrama tus bendiciones de paz, unión y prosperidad sobre todos los venezolanos, tanto los que siguen en el país como los que están lejos.
Guía nuestros pasos, sana los corazones y danos la fortaleza para salir adelante. No nos desampares, “Vallita” amada, y mantén siempre encendida la luz de la esperanza en nuestros hogares. ¡Amén!
